Mejores personas. Mejores empresas. Mejor sociedad.
Nuestro propósito desde 1982
Nuestro impacto
A través de la formación y el perfeccionamiento directivo de empresarios, directivos y políticos, se consigue que sus decisiones justas y eficaces repercutan en una mayor solidez de las empresas, influyendo positivamente en la sociedad y generando una mayor riqueza en ella.
Desde su creación, la Fundación San Telmo ha conseguido cumplir el sueño de un grupo de empresarios e instituciones que, de forma desinteresada y sin ánimo de lucro, unieron su entusiasmo para conseguir una sociedad mejor.
Principios y valores
San Telmo es una institución académica al servicio de la empresa y de la sociedad, con una identidad que busca permanecer por encima de las circunstancias de cada momento. Esa visión quedó expresada en las «Ideas permanentes» de la Fundación, formuladas para preservar su misión a lo largo del tiempo.
1. Formación integral de la Alta Dirección
San Telmo forma a quienes gobiernan empresas e instituciones para ayudarles a tomar decisiones justas y eficaces y llevarlas a la práctica con comportamiento ético.
2. Enseñanza e investigación aplicada.
Para mejorar las capacidades de empresarios y directivos es necesario ofrecer una actividad académica rigurosa, orientada a la creación de riqueza y al desarrollo económico y social.
3. Personas competentes y comprometidas.
San Telmo ha de seleccionar buenos profesionales, invertir permanentemente en su formación y hacerles partícipes de la mejora de la institución.
4. Calidad intelectual y sentido práctico.
El claustro de San Telmo deberá ser exigente, abierto a colaboradores externos y comprometido con una docencia actualizada y conectada con los problemas reales de la dirección.
5. Excelencia y atención personalizada.
La atención a los participantes y profesores será siempre una prioridad, lo que requiere, entre otras cosas, el cuidado de los medios y condiciones de la actividad académica.
6. Libertad, dignidad y responsabilidad social
San Telmo contribuirá a difundir ideas como la libre iniciativa, la dignidad y libertad de las personas y el papel social de las organizaciones, desde una concepción cristiana de la vida y con respeto a todas las ideologías y religiones.
7. Independencia institucional
La institución debe preservar su libertad académica y de gobierno, mediante una financiación sostenible y diversificada, evitando dependencias que puedan condicionar la misión.
8. Continuidad, tradición y trabajo bien hecho
San Telmo invertirá en las personas, preparará los relevos de gobierno y avanzará con mesura, respetando el legado recibido y manteniendo la exigencia profesional y el espíritu de servicio.
9. Espíritu emprendedor
A través de Creara, San Telmo fomenta las vocaciones empresariales y directivas, la creación de empresas innovadoras y el acercamiento de los jóvenes a la práctica empresarial.
Mensaje del Primer Presidente
Javier López de la Puerta fue lo que podríamos denominar un «emprendedor social». A lo largo de su vida mostró una especial capacidad para detectar necesidades de su entorno, estudiarlas y promover iniciativas que contribuyeran a resolverlas. Lo hizo como alcalde de Osuna -responsabilidad que asumió a los 26 años-, impulsando mejoras sociales y asistenciales (viviendas, abastecimiento de agua, un hospital…); después, desde el mundo agrario, buscando nuevas oportunidades de empleo y promoviendo la unión y profesionalización de los agricultores; y, finalmente, desde San Telmo, convencido de que muchos de los problemas de la sociedad encontraban una respuesta profunda en la educación y la formación.
Su forma de actuar partía de un profundo respeto por la libertad y la dignidad de cada persona, con independencia de sus ideas, su posición o sus circunstancias. Esa mirada se traducía en una gran capacidad para escuchar, confiar y dar responsabilidad a los demás, ayudándoles a crecer. Quienes le conocieron recuerdan también su cercanía, su amistad y su preocupación concreta por las personas, fueran empresarios, directivos, profesores o personal de administración. Ante una enfermedad, una dificultad familiar o cualquier otra necesidad, procuraba estar presente.
Junto a esa humanidad destacó por su magnanimidad y espíritu emprendedor. Pensaba a lo grande y aspiraba a que las iniciativas estuvieran a la altura de las necesidades a las que pretendían responder. Así entendió también el crecimiento de San Telmo: con ambición, cuidando los recursos y buscando siempre la máxima calidad. Para él, elegancia y sobriedad eran perfectamente compatibles. De ahí su insistencia en cuidar cada detalle, con excelencia, por amor a los demás y a Dios.
Esa exigencia convivía con una notable humildad y desprendimiento personal. No buscaba protagonismo y entendía el gobierno como un servicio. Respetaba los órganos colegiados, valoraba el criterio de los demás y daba importancia a preparar los relevos y asegurar la continuidad de las instituciones por encima de las afinidades personales. Su liderazgo se apoyaba en la confianza y en el ejemplo, no en la imposición.
En el fondo de todo estaba su fe cristiana y un profundo sentido trascendente de la vida. Le gustaba recordar que las cosas debían hacerse “con alma y con calma”: con visión sobrenatural, poniendo todos los medios humanos y dejando después el resultado en manos de Dios. Esa visión explica también su manera de entender la formación integral. San Telmo no debía limitarse a mejorar las capacidades profesionales de quienes pasaran por sus aulas, sino procurar dejar en ellos una profunda huella como personas.
Su legado permanece en una manera de entender San Telmo basada en el servicio, la libertad, la excelencia, el cuidado de las personas y la responsabilidad de contribuir a una sociedad mejor.
Javier López de la Puerta (1933-2009)
Primer presidente de San Telmo
Centro estudio, iniciativa y compromiso
Un centro para honrar la memoria de Javier López de la Puerta y contribuir a que el espíritu que infundió a la Fundación San Telmo siga vivo y se contagie a las personas que participen en esta iniciativa.
Este proyecto nace con la ilusión de ser un espacio de formación para las personas que quieran contribuir al impulso y realización de su misión. El espíritu de esta iniciativa aglutina las conductas y valores que, como fundador e impulsor, vivió y transmitió en la Fundación San Telmo.
Tres ideas que orientan cada decisión que tomamos
Nuestra identidad se construye sobre tres principios que definen quiénes somos, hacia dónde queremos contribuir y cómo trabajamos cada día para lograrlo. Juntos forman la manera en la que entendemos la formación directiva y el papel que las empresas desempeñan en la construcción de una sociedad mejor.
Construir una sociedad mejor a través del liderazgo empresarial
Aspiramos a ser la institución de referencia en formación directiva, reconocida no solo por el rigor académico, sino por el impacto que las personas que pasan por sus aulas generan tanto en sus organizaciones como en la sociedad.
Ser una institución de referencia por el impacto positivo que nuestros alumnos generan en sus empresas y en la sociedad.
Formar a quienes tienen la responsabilidad de dirigir
Acompañar a empresarios y altos directivos en el desarrollo de su criterio, fortaleciendo su capacidad para tomar mejores decisiones y ejercer un liderazgo basado en la excelencia profesional. Todo ello a través de una metodología participativa basada en la experiencia compartida, el debate y la reflexión sobre situaciones reales.
Acompañar a empresarios y altos directivos para que desarrollen su criterio y tomen mejores decisiones ante los retos de dirigir.
Desarrollar el liderazgo que transforma organizaciones
Nuestro propósito trasciende la formación directiva. Queremos contribuir al desarrollo de organizaciones más humanas, competitivas y sostenibles formando líderes conscientes del impacto que sus decisiones tienen sobre las personas y la sociedad.
Formar líderes íntegros, conscientes de que sus decisiones transforman personas, empresas y, a través de ellas, la sociedad.
Cuando el aprendizaje se convierte en impacto
Porque creemos que una escuela de negocios cumple su propósito cuando el aprendizaje trasciende el aula y se convierte en transformación real para las personas, las organizaciones y el entorno.
Desde el sur, con vocación global
A lo largo de más de cuatro décadas, San Telmo ha extendido su actividad académica, su comunidad empresarial y su producción de conocimiento a distintos países y continentes. Hoy desarrollamos actividad en Europa, América y África, mientras seguimos construyendo nuevas alianzas con empresas, universidades e instituciones de Asia.
16 ciudades con actividad académica
Nuestra formación trasciende nuestras sedes y nos acerca a empresarios y directivos en algunos de los principales entornos empresariales internacionales, en países como Italia, Portugal, Marruecos, Estados Unidos o China.
3 continentes donde compartimos conocimiento
Europa, América y África forman parte actualmente de nuestra actividad académica internacional, a la que se suma el desarrollo de nuevas relaciones institucionales y empresariales con Asia.
+50 países conectados a través de nuestra red Alumni
Una comunidad internacional de empresarios y altos directivos que mantiene vivo el vínculo con San Telmo y multiplica el intercambio de experiencias, conocimiento y oportunidades más allá de nuestras aulas.
#1 escuela de negocios del mundo en español
Nuestra historia comenzó en Sevilla en 1982 y aquí sigue estando nuestro centro de gravedad. Pero nuestra forma de entender la dirección de empresas nunca ha conocido fronteras.
Programa de Formación e Integración: FORIN
El Centro Javier López de la Puerta acoge el Programa de Formación e Integración FORIN, dirigido a jóvenes que presentan diversidad funcional, que llegados la mayoría de edad necesitan de una formación integral para su desarrollo personal, social y laboral.
La iniciativa nace de los valores de servicio a la sociedad que han estado presentes en la misión de la Fundación San Telmo desde sus inicios. Expresa la voluntad de poner el desarrollo de las personas al servicio de una sociedad en la que todos puedan encontrar oportunidades para aportar.
La diversidad del alumnado con el que cuenta FORIN hace que la metodología a utilizar sea variada e individualizada. Las sesiones priorizan los aprendizajes funcionales que favorecen el crecimiento personal de sus participantes.
Creara
CREARA, el Centro de Innovación y Creación de Empresas de la Fundación San Telmo tiene como meta la creación de riqueza en la sociedad mediante la dinamización de vocaciones empresariales y el apoyo intenso en el lanzamiento y consolidación de proyectos empresariales innovadores y con potencial de crecimiento.
En este sentido, sus actividades se centran en las tres etapas que deben darse en la sociedad para la génesis de empresas de alto crecimiento.