Las raíces de San Telmo se encuentran en una iniciativa privada, independiente y sin ánimo de lucro, impulsada a comienzos de los años ochenta por personas convencidas de que el progreso económico y social necesitaba empresarios y directivos mejor preparados. La Fundación San Telmo se constituyó en 1981 y, en 1982, puso en marcha el Instituto Internacional San Telmo, orientado a la formación y el perfeccionamiento de la Alta Dirección.
Desde sus primeros pasos, el proyecto estuvo estrechamente vinculado a la realidad empresarial andaluza, con una atención especial a sectores decisivos para su economía, y con una vocación que pronto trascendió el ámbito regional y nacional. Formación aplicada, investigación, intercambio de experiencias y servicio a la sociedad han acompañado desde entonces el crecimiento de San Telmo en España y en su proyección internacional.